Seguimos en el mercado de San Fernando (Lavapiés) organizando acciones de reactivación de este espacio/servicio público, este sábado junto con nuestros amigos de Slowfood damos comienzo a la temporada de eventos que regularmente tendrán lugar en el mercado:
El Ateneo Gastronómico
presenta
¡Alimentos Mestizos!
Sábado 18 de febrero 12.00 h – Mercado de San Fernando (Embajadores, 41)
Preparación y degustación pública de platos a base de algunos alimentos llegados a Europa desde América. De algunos, patata y maíz, hoy habituales en nuestra dieta, vamos a conocer formas nuevas de preparación de la mano de cocineros latinoamericanos afincados en Madrid; otros como la quinoa, (un alimento sorprendente con el doble de proteínas que los cereales habituales) serán para la mayoría un feliz descubrimiento.
Papa a la Huancaína
(Asociación de mujeres latinoamericanas Amalgama)
Elaboración de tortillas de maíz para preparar Gorditas y Sopes (platillos tradicionales de la cocina mexicana)
(Rita Sánchez –México-)
Tabulé de quinoa multicolor
(Fernando Calcines Minaya –Perú-)









¿A quién le pertenece el agua? “A nadie” -dice la investigadora canadiense Maude Barlow. “El agua es un bien común, le pertenece a laTierra”. Por ende, todos tenemos derecho a ella. Sin embargo, en tiempos recientes a través de todo el planeta las empresas multinacionales han presionado para que se privaticen los servicios de agua y por el derecho a extraerla sin límites y venderla. Este proceso viene acompañado de una creciente oposición en todo el mundo, desde Sudáfrica hasta Bolivia. Hoy, gran parte de las protestas se articulan a través de una red internacional que afirma que si bien el agua no es de nadie, “sí somos colectivamente responsables de su preservación”, dice la coautora de Oro azul.

“En el caso del Mercado de la Cebada, allá por el año 1956, el entonces concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, Joaquín Campos Pareja, tomó la decisión de derribar el bello 

Llama la atención que ahora resulte tan prescindible, tan poco valioso, este edificio, tanto que ni siquiera se plantee su rehabilitación, ni se hable una palabra de sus magnificas cúpulas de hormigón armado en perfecto estado.



